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Evasión informativa: una pauta estable del consumo de noticias

El 37% de los españoles evita las noticias activamente, un punto más que en 2025

  • La curva ideológica en U se fragmenta: la izquierda radical se reactiva mientras la derecha moderada se desconecta

  • El bajo interés en las noticias multiplica por 2,5 la probabilidad de evasión

La evasión informativa, entendida como la actitud deliberada y activa de evitar las noticias, se ha convertido en una característica estructural del consumo informativo en España. Prácticamente desde 2024 el porcentaje de encuestados que declaran evitar las noticias “a menudo” o “a veces” se mantiene en el 37% y 2026 no ha sido una excepción. El descenso observado en 2023, cuando el indicador bajó al 29%, fue más bien un paréntesis y todo apunta a un comportamiento ya normalizado entre una buena parte de los encuestados, que decide apartarse de las noticias, bien para reducir la saturación informativa, protegerse del cansancio o tomar distancia ante aquellos contenidos que le generen rechazo o malestar.

En comparación con el resto de países analizados, España se encuentra por debajo del promedio global (42%) y ocupa el puesto 35 de los 48 países analizados. En el contexto europeo, la evasión informativa española es inferior a la media de Europa Occidental (40%) y similar a países como Italia (36%), Francia (37%) o Portugal (37%) y por debajo de Alemania (40%) y Austria (41%). No obstante, presenta un nivel de evasión superior a la de los países nórdicos como Suecia (30%) y Finlandia (31%). En el otro extremo se sitúan Croacia (63%), Bulgaria (60%) o Grecia (60%).

El dato de evasión frecuente (quienes responden que evitan las noticias “a menudo”) revela un patrón interesante. España se sitúa en el 11%, por debajo de la media global (13%) y también por debajo de la media de Europa Occidental (13%). Además, queda por debajo de países como Alemania (15%), Francia (13%) o Austria (17%). Esto significa que, aunque el porcentaje total de evasores españoles es parecido al de varios países vecinos, la evasión tiende a ser algo más moderada: pesa más la respuesta “a veces” que una desconexión frecuente o sistemática. En términos comparados, la desconexión española parece más selectiva que intensa.

Al igual que en años anteriores, las mujeres declaran evitar las noticias en mayor medida que los hombres (40% frente a 34%). Por edad, la evasión es más alta entre los adultos de 25 a 34 años (44%) que entre los mayores de 65 años (27%) o los menores de 25 años (36%).

Por ideología, la evasión es mayor entre quienes no declaran su posición ideológica (47%) y mucho menor en los dos extremos de la escala política (31%). Esto sugiere una doble lógica: por un lado, quienes se sitúan ideológicamente de forma más clara, especialmente en posiciones extremas, parecen mantener una relación más intensa con la actualidad; por otro, quienes no se ubican políticamente muestran más distancia o menor deseo de participar en el debate público.

Ideología: el patrón en U se quiebra de forma asimétrica

En 2025, la ideología política dibujaba un patrón relativamente claro en forma de U: los niveles de evasión informativa eran más elevados en los extremos de la escala ideológica que en las posiciones intermedias. Los datos de 2026 presentan un panorama más complejo. En primer lugar, la extrema izquierda experimenta la caída más pronunciada de la evasión: del 42% en 2025 al 30% en 2026, convirtiéndose en el grupo con menor tendencia a evitar las noticias dentro del espectro político declarado. En la otra mitad del espectro ideológico, la derecha moderada registra en 2026 el mayor nivel de evasión entre quienes se posicionan ideológicamente, con un 41%, frente al 32% de 2025. Este desplazamiento podría estar vinculado a una percepción creciente de sesgo o falta de representación en los medios entre ese segmento, aunque esta interpretación debería contrastarse con indicadores específicos de confianza o percepción de los medios. La extrema derecha, por su parte, también reduce su evasión informativa, del 38% al 31%, en una evolución paralela, aunque más moderada, a la observada en la extrema izquierda.

El grupo más evasor sigue siendo el de quienes no se ubican en el eje izquierda-derecha (47%), cifra que confirma que la desafección política, más que la polarización ideológica, podría ser el predictor ideológico más robusto de la desconexión informativa.

En términos agregados, la diferencia entre izquierda (36%), centro (35%) y derecha (38%) es prácticamente nula y estadísticamente no significativa. La curva en U de 2025 ha dado paso a un patrón más difuso e irregular, lo que sugiere que la relación entre ideología y evasión es más sensible al contexto político coyuntural de lo que apuntaban los datos de años anteriores.

Desinterés y desconfianza: los predictores más sólidos

Más allá de las variables sociodemográficas e ideológicas, los principales predictores de la evasión informativa son el interés por las noticias y la confianza en los medios. Los usuarios más desinteresados en las noticias son los que más las evitan (69%): tener poco interés por la actualidad multiplica por 2,5 la probabilidad de evitar la información, independientemente del perfil sociodemográfico o ideológico del encuestado. De manera paralela, quienes más confían en los medios evitan menos las noticias: el 30% de ellos declara evitarlas a menudo o a veces, frente al 47% entre quienes desconfían. Esto supone una diferencia de 17 puntos porcentuales, o una reducción relativa de aproximadamente un 36% respecto a los desconfiados.

La fuente principal como nuevo eje de análisis

Un hallazgo que adquiere especial relevancia este año es la asociación entre la fuente principal de noticias y la propensión a evitarlas. Los ciudadanos que se informan principalmente a través de redes sociales presentan niveles elevados de evasión informativa (47% declara evitar las noticias a menudo o a veces), claramente por encima de quienes tienen como fuente principal la televisión (33%) o los medios online (31%). Los usuarios que señalan pódcasts o herramientas de inteligencia artificial como fuente principal también muestran niveles altos de evasión (49% en conjunto), aunque este dato debe interpretarse con cautela por el reducido tamaño de la submuestra.

La asociación entre fuente principal de noticias y evasión informativa es estadísticamente muy significativa, lo que sugiere que el canal de acceso a la información no es neutral respecto a la actitud hacia las noticias. Ahora bien, la dirección causal no puede establecerse con estos datos: los usuarios de redes sociales e IA pueden estar expuestos a contenidos informativos de forma más fragmentada, algorítmica e incidental, lo que podría generar fatiga o desconexión; pero también puede ocurrir que quienes ya tienden a evitar las noticias prefieran entornos donde la información aparece de forma menos central y no requiere una búsqueda activa.

 
 

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