Diego Berrogui Morrás
Espacio de producción artística: El Tubo
Proyecto Fin de Carrera Máster Universitario de Arquitectura
Universidad de Navarra
Tutor: Carlos Brage Tuñón
Carabanchel, situado al sur de Madrid, es un distrito con un notable pasado industrial que actualmente vive una ebullición creativa. En este contexto, resulta cada vez más necesario contar con espacios dedicados tanto a la producción como a la exposición de arte. Por ello, este proyecto plantea el desarrollo de un programa integral de residencia y espacio de producción artística.
De forma irregular en “L”, la parcela cuenta con una ubicación estratégica que exige concebir el proyecto como una intervención de gran carácter urbano. Con dos marcadas medianeras que condicionan el punto de partida, la propuesta debe contemplar estrategias unitarias a nivel de manzana, parcela y edificio.
Aunque el palacio no se considere patrimonio histórico, la propuesta reconoce el valor cultural y social del conjunto existente, especialmente del edificio principal, que forma parte del imaginario colectivo del barrio. Este volumen, se rescata como la futura zona residencial, su uso original. El resto, la capilla y el volumen anexo, serán demolidos.
Para la ampliación, las naves laterales existentes se replican y reinterpretan en tres nuevos cuerpos pesados que simbolizando la privacidad del programa que albergan, como las áreas de trabajo y residencia de los artistas. Estos volúmenes están acompañados por unos espacios auxiliares que representan un punto intermedio entre lo privado y lo público.
Finalmente, la transición culmina en el elemento más ligero y público del proyecto: un tubo traslucido que recorre la parcela conectando los distintos espacios y aprovechando las medianeras visibles para adosarse verticalmente a ella. Estas dos torres actúan como reclamo visual, funcionando como mirador y expositor tanto del centro como del arte producido en él.
El diseño flexible del programa busca facilitar la convivencia y el trabajo conjunto de los artistas residentes con los habitantes del barrio. Esta interacción fomenta la colectividad sin perder de vista la individualidad de cada artista, mediante la diferenciación de tres áreas clave: la zona residencial, la producción artística y las dotaciones públicas, situadas a lo largo del tubo.
El tubo, además, configura los espacios exteriores, aportando un nuevo dinamismo que transforma el área, integrándose de manera activa en el tejido urbano y conectando y reactivando las calles colindantes a la parcela.
La estructura metálica del tubo, configurada mediante perfiles UPN, actúa como soporte de una doble piel de policarbonato, tanto en fachada como en cubierta, a excepción de los espacios singulares, donde la estructura se eleva para permitir la entrada de luz natural, favorecer la ventilación y dotar de mayor altura a los espacios.
Gracias a la singularidad de su sistema constructivo, el tubo ofrece múltiples posibilidades de adaptación. Esta estructura ligera y versátil contrasta con los volúmenes pesados de hormigón, así como con el palacio principal rehabilitado.
Con todo ello, se compone un alzado formal y unitario donde convergen el edificio rehabilitado, la reinterpretación de las naves laterales y el tubo. Este último va apareciendo y desapareciendo de la vista de los vecinos del barrio. La superposición de estas capas arquitectónicas da lugar a una composición dinámica y coherente, donde lo histórico y lo nuevo dialogan de manera fluida.
El tubo se va introduciendo y adosando a los diferentes volúmenes, acompañado por una galería subterránea que distribuye las instalaciones a lo largo del conjunto. Esta configuración permite crear distintos escenarios entre interior y exterior, tanto en planta como en sección. Se generan así espacios y estructuras que evocan la atmósfera de muchas de las naves industriales rehabilitadas en Carabanchel, estableciendo una continuidad formal y simbólica con el contexto del barrio.
Con todo lo expuesto anteriormente, el tubo no solo representa una conexión funcional, sino que también se convierte en un símbolo del proyecto, con el objetivo de visibilizar e impulsar el movimiento artístico de Carabanchel.