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Imágenes en Navarra del III Centenario de la canonización de Javier (V)


Photo /Procesión por las calles de Tafalla. Foto de la Crónica del Centenario
De Baztán a Francia y de nuevo a Navarra

Un gran itinerario para recorrer con la reliquia del brazo de san Francisco Javier se programó para el Valle de Baztán. El destino fue la localidad de Elizondo, a donde se llegó al anochecer del día 26 de septiembre que recibió a la comitiva con cohetes, banda de música, txistularis, volteo de campanas y arcos. Entre estos últimos, se destacaban uno a la entrada de la localidad con escudos del Valle, Navarra y Javier y otro en la plaza de la iglesia a modo de castillo feudal, erigido por la Adoración Nocturna. En el cortejo se incorporaron los niños tarsicios con sus túnicas blancas, ocho heraldos o “macericos, ricamente uniformados a la usanza antigua y los reyes de armas …”. En la iglesia parroquial se interpretó un Te Deum y el himno particular al santo compuesto por el organista don Juan Berecochea.

Al día siguiente, se procedió a visitar el pueblo de la madre del santo, Azpilcueta, en donde se dispusieron sendos arcos con las inscripciones: “Javier, ongi etorria zure amaiñ erritarren arteca”, “Azpilkuetak agur” y “Gora dezagun Francisko Javier deuna”, así como un altar ricamente adornado e iluminado. El cronista jesuita afirma que en todo ello se veía claramente la mano de los capuchinos de Lecároz. Tras la misa, la veneración de la reliquia y la comida se bailó el clásico mutil-dantza en honor al santo.

En Azpilcueta se despidió de la comitiva el padre Antonio Astrain, que dejó su puesto como custodio de la reliquia a los padres de lengua vascongada. El día 28 hubo concentración en Elizondo de los pueblos baztaneses y otros limítrofes con sus cruces parroquiales. El padre Constancio Eguía cifra en 6.000 paraguas y la iglesia quedó, naturalmente, pequeña para tantas personas y no menos autoridades. Para tal ocasión, los mejores músicos del valle “fecundo en voces gratas y en oídos finos” se esforzaron. Por la noche del mismo día 28 de septiembre la reliquia se trasladó a Lecároz y a la mañana siguiente a Elvetea y Narvarte, siguiendo por la Cuenca del Bidasoa, Cinco Villas y Bertizarana. El recorrido siguió por el País Vasco francés, teniendo como anfitrión, entre otros, al obispo de Bayona. Desde Bayona, última etapa francesa, el día 2 de octubre se dirigió a Alsasua en donde se habían concentrado muchísimos burundeses al son de los chistularis y los coros de los capuchinos, campanas y voladores y cohetes que “son jaculatorias al aire”.

El día 3 de octubre tocó el turno a Echarri-Aranaz, Irurzun, Puente la Reina, Mendigorría y Artajona. A la primera de las tres localidades llegó la comitiva en el día tercero de sus ferias y con este elocuente párrafo se describe el ambiente: “No hay zortzico tan ameno y vistoso, ni retozar tan alegre en las huelgas del concejo, de la parroquia, de todo el valle, como el salir que hizo el pueblo de Echarri en pleno, con todos los vecinos del valle de Ergoyena, cuando oyeron que venía picando la comitiva del Santo. Tamborileros y gaiteros ponían boca; luego seguía el público con sus cantos”. En Irurzun los actos tuvieron lugar al aire libre en el frontón. La siguiente parada fue en Puente la Reina, a donde acudieron desde Obanos, Mañeru, Cirauqui y otros y las siguientes en Mendigorría y Artajona. En Mendigorría todas las mujeres llevaron las llaves de sus casas para empadronarse bajo el patrocinio del santo. En Artajona recibieron a la comitiva todos sus habitantes con la corporación municipal a la cabeza, cuatrocientas hijas de María y ciento setenta hombres con hachas encendidas, sin que faltasen arcos e inscripciones javieristas

En Tafalla y Olite

Los tafalleses esperaban la reliquia desde las cinco de la tarde, pero se llegó con cinco horas de retraso, por lo que parte del público se dispersó hasta que se tuvo noticia certera de la llegada y la comitiva se dirigió hasta la parroquia de Santa María en donde se guardó la reliquia hasta el día siguiente, 4 de octubre, en que se celebró una misa multitudinaria presidida por el padre Arellano, obispo dominico, con panegírico del corazonista  padre Janáriz y acompañamiento musical de los juniores del colegio de los Escolapios. El brazo relicario y el Cristo del Cangrejo fueron procesionados de una parroquia a otra por los párrocos de Santa María y San Pedro y entre los arcos levantados por las calles, destaca uno con esta leyenda: “Al insigne Apóstol navarro, Tafalla rinde su corazón”.


Llegada de la reliquia a la Casa Consistorial de Tafalla. Foto de la Crónica del Centenario

Para la visita a Olite se desplazaron a la localidad el gobernador civil y varios diputados. Junto a la corporación municipal con bandera, se unieron las banderas de Miranda de Arga y Larraga. El padre Huarte define así la llegada a la ciudad que, por cierto, denomina villa: “La entrada en Olite fue verdaderamente grandiosa. A medio kilómetro de la villa nos esperaba inmenso gentío de las dos parroquias. No se puede explicar con palabras lo que allí sucedió, no se crea que es exageración lo que acabamos de decir. Nueve magníficos arcos había en el trayecto, desde la entrada del pueblo hasta la parroquia de San Pedro. Uno de los arcos decía: “La Merindad de Olite se rinde ante el gran Cruzado de Cristo”…. A continuación innumerables coronas, colgadas de guirnaldas imitando arañas, faroles hermosísimos, caprichosos, iluminados con luz eléctrica…. Luego en otro arco se leía: “Viva el Brazo de Javier, que de tanto bautizar no lo pudo sostener”. Por la noche, hubo vigilia de la Adoración Nocturna en San Pedro, varias misas en la madrugada y traslado a Santa María ya en el día 5 de octubre. Más tarde, se llevó la reliquia a las casas de los enfermos y a las nueve de la mañana se organizó una procesión con los estandartes de los catecismos, los del apostolado con las doce promesas y los veinte pendones de todos los pueblos circunvecinos. En la Plaza tuvo lugar una solemne misa pontifical, celebrada por el obispo Baztán, en la que se interpretó la Segunda Pontifical de Perosi. Los rotativos regionales de Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro, así como El Olitense, en sus números 218 y 219 proporcionan numerosos detalles de la efeméride.

PARA SABER MÁS

Diario de Navarra, 5 de octubre de 1922
EGUÍA RUIZ, C., Reliquias de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier. Su recorrido triunfal por España, Madrid, Blass, S. A. Tipográfica, 1924
El Olitense
, 5 de octubre de 1922 y 22 de octubre de 1922
El Pensamiento Navarro
, 21, 27, 28 de septiembre, 1 y 4 de octubre de 1922