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"Lo que más me gusta es ver la cara de la gente cuando sale de la función"



Entrevista a Pabo Úrbez Fernández

Director de la compañía "Matad al apuntador" y alumno de 4º de Historia y Periodismo. Su grupo de teatro interpreta "Arsénico por compasión" en la Quincena de Teatro 2016.

 

¿Por qué escogiste la obra de "Arsénico por compasión"?

Porque el curso anterior ya hicimos una comedia y he descubierto que en ese género nos sentimos bastante cómodos. Puede ser que hayan obras más dramáticas, más trágicas, más moralistas, pero al final lo que más me gusta es la cara con la que sale la gente después de haber visto la obra.

¿Cuándo pensaste en ser director de teatro?

Tiene su explicación. La última vez que actué fue hace tres años y coincidió en ese momento que tenía unos amigos muy interesados en el teatro pero que nunca habían actuado. Les apetecía probar la experiencia, pero no querían entrar otra compañía, entonces me lanzé a dirigir.

¿No te dio miedo?

Al principio reconozco que estaba un poco asustado, porque me habían estado mandando toda la vida y estaba acostumbrado a obedecer. Pero con el cargo de dirección se aprende a tener más una visión de conjunto. Luego uno va cogiendo confianza y cada día aprende cosas nuevas.

¿Cómo se compagina la vida universitaria con el teatro?

Algunos profesores no estarán de acuerdo, pero el mundillo de las clases es más ordinario. Te puedes emocionar con alguna asignatura, pero en general no es para tirar cohetes. En cambio, la obra de teatro es el proyecto del curso. Después de un día cansado después de las clases, vamos a ensayar y es verdaderamente cuando te lo pasas genial. Es donde uno le hecha más ilusión. Desgraciadamente a veces le hechas más horas que a los estudios. Pero al final, se trata se saberlo compaginar.

¿Lo pasas peor con los exámenes o con las obras de teatro? 

La verdad es que lo paso peor con la obra de teatro. En un examen puedes llevarte sorpresas, pero en generla si estudias y te lo preparas tienes la seguridad de que irá bien la prueba. Y si al final pasa alguna cosa mala y fallas eso solo te repercute a ti, solo sufres tú. En cambio, en una obra de teatro es más una cuestión de bien común. Son quince personas que por mucho que hayan ensayado, estás sometido a que haya un lapsus, alguna desgracia con el sonido o con las luces. Puede haber imprevistos, y si los hay afectan a todo el grupo. Además de que es un ridículo delante de mucha gente.