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Universidad de Navarra

Desde el nacimiento de la Biblioteca en 1961 se optó por un modelo cuya prioridad era la investigación, la bibliografía de cada área estudio rodeaba las mesas de los profesores y alumnos. Este modelo no era usual en la época.

Hoy día las nuevas tecnologías han transformado casi todas las facetas de la vida. Con ella han venido nuevos modos de entender la enseñanza, reforzando así aspectos como el estudio en grupo, nuevos materiales y técnicas. La Biblioteca avanza a la par que la Universidad. Por ello en los últimos años se ha transformado por completo con las nuevas tecnologías, implantando nuevos y mejores sistemas de organización y búsqueda. Así como todas las posibilidades de las publicaciones y el libro electrónico.

Rubén González, subdirector de la Biblioteca, cuenta: "Lo que hoy hacemos se parece poco a lo que hacíamos hace quince años y se parecerá poco a lo que hagamos dentro de otros quince." "En el año 1999 se empezó a hacer la primera página web, así como una lista a mano de revistas que tenían versión electrónica. Al principio teníamos 10, 20, 50… Cuando la cosa empezó a crecer se tuvo que hacer una base de datos, bastante casera, y llegó un momento que el mundo online explosionó, sobre todo con las revistas académicas, el libro electrónico empezó más tarde. Llegó un momento que teníamos más de mil revistas. En los primeros años del siglo XXI fue la consolidación del mundo electrónicoEl libro electrónico es imparable y lo que hacemos en la Biblioteca es repensar cómo es nuestro rol dentro de este nuevo mundo", explica González. Así, lejos de estar temerosos por lo que viene, se opta por la renovación, sin perder los principios esenciales.

 

Esto es una realidad, el hecho de que alumnos e investigadores dispongan, cada vez más, de material online que pueden consultar desde su casa, no significa que las salas de estudio y los puestos de investigación se vacíen. "Las bibliotecas como espacio físico no desaperecen, al incremento de material online crece la demanda de los usuarios de tener un espacio físico donde estar. Eso es algo en lo que estamos trabajando, en diseñar espacios socialmente agradables donde pasar todo el día", añade el subdirector del servicio.

En la Universidad se están creando espacios donde los alumnos se pueden sentar, relajarse o charlar de una manera cómoda e informal. Precisamente la Universidad y la Biblioteca avanzan hacia una dirección que rompe con el concepto que se tenía hasta ahora de ellas. "Muchas veces de esto se habla en las Universidades como el tercer espacio, está el ámbito de estudio docente -las clases-, el ámbito de casa y el de la biblioteca", explica Rubén González.

Tal y como cuenta González, la Biblioteca pretende conseguir espacios muy agradables, donde el alumno pueda desarrollar todas sus necesidades de aprendizaje, estudio individual, estudio en grupo, con materiales de todo tipo y asesoramiento por parte de los bibliotecarios para encontrar las fuentes. Así como zonas de sociabilización de manera informal y hacer que sea un lugar donde estar cómodo y con espacios que potencien la creatividad. "Antaño las bibliotecas eran puestos donde sólo se estudiaba, en serie como en una fábrica. Hoy se quiere eso, pero también que existan otros espacios informales e innovar con nuevas formas de trabajar", concluye Rubén González.

La Biblioteca en el campus