Saltar al contenido
Universidad de Navarra

Image Map

"Todos sentimos miedo a lo desconocido, pero, si la oportunidad llega, hay que cogerla"

 

La pamplonesa Teresa Beitia, antigua estudiante de grado en Derecho and Global Law Program, realizó prácticas en la Embajada de España en Wellington. Antes de llegar a Nueva Zelanda hizo una parada en Nueva York, donde trabajó de au pair y en una ONG de apoyo a la mujer

La pamplonesa Teresa Beitia terminó el Grado en Derecho and Global Law Program en mayo de 2014. Esta opción le ha permitido adquirir un diploma que engloba el Anglo-American Law y el International Business Law Program, dos itinerarios diferentes que se pueden combinar con el Global Law Program. Sin duda esta parte de la carrera fue la que más le gustó: "Empecé a estudiar Derecho sabiendo que no me quería dedicar al ejercicio de la abogacía, lo que realmente me gustaba era el mundo internacional de las relaciones institucionales, la comunicación entre países y organismos". Un año y medio más tarde, Teresa ha finalizado sus prácticas internacionales en la Embajada de España en Wellington, Nueva Zelanda. 

"Cuando acabé la carrera sabía que era la ocasión de pedir becas, de salir fuera de España y de viajar, porque cuando te dan un trabajo es más difícil escapar", explica Teresa. Hasta llegar a Nueva Zelanda, estuvo trabajando en Nueva York. En octubre de 2014 se trasladó y, primero, estuvo colaborando en una ONG de apoyo a la mujer -madres solteras con situaciones difíciles y precarias-. Después de tres meses, lo dejó y empezó a trabajar de au pair. En enero regresó a España para extender el visado seis meses más y poder seguir viviendo en Nueva York. Tenía la idea de quedarse hasta verano y empezar un máster en septiembre, ya fuera allí o en España. Sin embargo, a finales de enero, le concedieron una beca para realizar prácticas en la embajada de Nueva Zelanda. "Empezó a darme un poco de vértigo cuando veía que se acercaba la posibilidad. Pero la gente que tenía cerca me apoyó, me dijo que era una gran oportunidad y que tenía que aprovecharla", describe Teresa. 

  • Primeras impresiones

    "La primera sensación fue un poco de 'subidón'. Llegué con muchas ganas de hacer cosas. Sentí totalmente la novedad, todo me parecía fantástico, precioso, exótico y, sobre todo, diferente. Pero esa impresión tan ideal chocaba a su vez con la realidad de tener que buscar un piso, de no saber cómo iba a ser mi trabajo, mi rutina, si haría amigos o no…

    Al principio, después del primer contacto y de acostumbrarme a la rutina, me sentía un poco más sola, pero solo fue cuestión de tiempo. Luego empecé a conocer más gente, Tuve mucha suerte porque a mediados de julio llegó otra becaria de España y la verdad es que me ha ayudado mucho. Es importante contar con alguien, tener un apoyo siempre se agradece, sobre todo cuando estás a 12 horas de diferencia de tu familia, amigos y novio". 

        ▲ Teresa en el Jardín Botánico de Wellington. AUTOR: Teresa Beitia
     

     

  • Rotaciones laborales

    Teresa fue rotando en sus funciones porque la embajada española es pequeña. Algunas de las actividades que desempeñó fueron: atención al cliente, recibimiento de la gente que iba a hacerse visados o pasaportes; atención a las llamadas telefónicas; contestación de emails con información; ayuda en temas administrativos; etc.  

    Asimismo, realizó una parte de gestión de eventos culturales. "Hubo un evento en verano de cine latinoamericano que se hizo entre las embajadas de habla hispana: entre España y los países sudamericanos que están en Wellington: Argentina, México, Cuba, Chile y Brasil más otras seis embajadas que tienen sede en Australia. Cada país mandaba una película, averiguamos en qué ciudades de Nueva Zelanda podíamos proyectarlas gratuitamente porque era algo sin ánimo de lucro. Buscamos las fechas, pedimos presupuesto del catering, hicimos folletos, nos anunciamos, etc. La inauguración fue en el museo nacional y vinieron personalidades importantes. La verdad es que fue un éxito la acogida de la gente y fue muy interesante aprender a hacer algo así. Crecí mucho, ves que cuentan contigo, que tú participas activamente en las reuniones, que tienes capacidad de decisión, que te escuchan y que puedes aportar", explica. 

    Más tarde en octubre, estuvo de secretaria del nuevo embajador, ya que el antiguo se había jubilado en agosto y su secretaria a finales de septiembre. Mientras llegaba la nueva, se le encargó esta función. "Esto ya era mucha más responsabilidad porque le tenía que hacer la agenda al embajador, tomarle notas, establecerle reuniones, recordarle las citas, responder su correspondencia, pasarle los recados, tener contacto con otras embajadas…". 

        ▲ Placa de la Embajada de España en Wellington. AUTOR: Teresa Beitia
     

     

  • Nueva Zelanda

    Teresa escogió Nueva Zelanda como destino porque según explica "siempre me ha atraído, no solo por el paisaje sino también porque soy fan de El Señor de los Anillos, cuyo rodaje se llevó a cabo allí. Sabía lo que costaba ir a un sitio como ese, el billete de avión puede costar 2000€. Por eso pensé: si voy a pedir una beca que tenga que ser en una empresa fuera de la Unión Europea, voy a pedirla en un país que sé que no voy a poder ir por mí misma. ¿Por qué no aprovecho y voy a Nueva Zelanda?

    El paisaje es un poco polinesio, hay una vegetación y fauna que no es comparable a nada. Tienes fiordos, paisajes volcánicos, playas de arena blanca, arena negra; tienes delfines, tienes ballenas; tienes el monte Cook: un monte de más de 3000 metros con nieves perpetuas. Hay deportes de aventura, animales, especies endémicas que solo hay allí. Es como el último lugar del mundo al que ha llegado el hombre, parece que permanece virgen, más intacto. Todo el mundo habla inglés, es un país joven, sencillo, pacífico y alegre. Allí además hay muchas oportunidades de trabajo y estudios: las Working Holiday Visa. Hay un convenio con España y cada año dan 200 plazas online, este año se cubrieron todas en apenas diez minutos. Hay bastante interés por ir allí, es un país lleno de gente trabajadora que tiene muchas ganas de darte oportunidades", relata Teresa. 

        ▲ En el set de rodaje de Hobbiton, lugar ficticio que aparece en El Señor de los Anillos. AUTOR: Teresa Beitia
     

     

  • Planes de futuro

    Tras haber estado en Nueva York y Nueva Zelanda, Teresa afirma que le gustaría quedarse en España. "En septiembre de 2016 me gustaría empezar un máster, seguramente en Madrid. Todavía no he decidido bien de qué, porque ahora mismo tengo dos frentes: comunicación institucional y gestión cultural de eventos, por lo que viví en la embajada".

    Asimismo, expone que le gusta mucho escribir y se plantea hacer un postgrado a través de la London School of Journalism. "Los precios están bien y los profesores son buenos, te asignan un tutor que te va corrigiendo los escritos. Me encanta escribir, pero nunca he tenido a nadie que me dirija. Tener un experto que te ayude a contar historias es un tema que me interesa y un frente que no me importaría explorar". 

  • Una oportunidad

    La pamplonesa afirma que "el momento de irse al extranjero es ahora, cuando aún no se suele tener un itinerario definido. La cantidad de cosas buenas que puede aportar la experiencia es innumerable. Hay que aprovechar ahora que somos jóvenes, que nada nos ata. Si la oportunidad te llega hay que cogerla. Todos sentimos miedo a lo desconocido, pero este es el mejor momento de la vida para hacerlo. 

    Cuando volví a España el miedo lo dejé allí, en Nueva Zelanda, porque esta experiencia me ayudó a quitármelo de encima. Una vez que superas la distancia geográfica, que es lo que da tanto vértigo, todo es mucho más fácil. Sobre todo, me traje buenos recuerdos y las ganas ahora de empezar otra aventura por mi cuenta, de seguir adelante conmigo misma y con quién es Teresa Beitia". 

        Una becaria del Instituto Goethe y Teresa desde la cima del Mount VictoriaAUTOR: Teresa Beitia  
     

     

▲ Teresa con los miembros de la Embajada. AUTOR: Teresa Beitia

▲ Junto a un tótem maori en el mirador del monte Victoria, Wellington. AUTORTeresa Beitia