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Entorno económico


Comenzó el curso 2016/17 con diversas dudas en asuntos geopolíticos, que en función del resultado, podrían influir en mayor o menor medida el devenir económico a corto plazo.

En Europa nos enfrentamos a varios riesgos, por un lado el referéndum sobre la reforma de la constitución italiana, no tanto por la propia modificación de los preceptos constitucionales, como el hecho de que un resultado afirmativo hubiera supuesto un respaldo importante a Renzi para implementar una agenda de reformas ambiciosa, necesarias tanto para Italia como para Europa. El resultado negativo supuso plantearse la posibilidad de un adelanto de las elecciones generales y éstas se podrían celebrar en clave plebiscitaria en cuanto a la adhesión a Europa y al Euro. Finalmente parece que se celebrará a finales de 2017.

La victoria de Macron sobre Le Pen supuso que Europa respirara aliviada. Por otro lado, Macron continúa con las vacilantes reformas previas y se está encontrando con serios problemas para realizar todas a aquellas encaminadas a atacar el principal problema, el empleo.

En cuanto a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, es  un proceso lento y complicado, siendo la principal diferencia en las posturas de ambos lados de las negociaciones que se están llevando a cabo, el hecho de que Londres quiere ligar los acuerdos de salida con la relación posterior que se dará entre la UE y el RU, cosa que rechaza frontalmente Bruselas.

En Europa sigue la buena marcha de la economía con una tasa de crecimiento interanual del 2,2%, con los países equilibrando sus balanzas fiscales, que dará margen a un incremento de los estímulos. El consumo crece al 3,1% anual y las encuestas de consumidores, de inversión empresarial y de responsables de compras están en máximos.

Pero sin duda el tema estrella en estos meses ha sido la elección de Donald Trump como presidente de los EEUU. La política estadounidense en relación a estímulos fiscales, incremento de aranceles, restricciones por parte de la Reserva Federal, y restricción a la inmigración ha sido durante meses una fuente de incertidumbre en el entorno económico.

EEUU mantiene unos datos de crecimiento del PIB del 3%, con optimismo de los consumidores, que se aprecia por unas tasas de consumo al alza y de los empresarios, al verse un incremento de la inversión en bienes de equipo. Los datos de empleo son buenos, con una tasa de paro del 4,4%, aunque todavía no se aprecia una presión salarial.

Los datos macroeconómicos mundiales siguen dando un crecimiento del 3,8%, el más alto desde 2011, con la particularidad de que el peso de los países emergentes es inferior.