CAPÍTULO

El aprendizaje-servicio y la transición desde la educación superior al mundo del trabajo

Libro: Sociedad del conocimiento. Aprendizaje e Innovación en la Universidad
Autores: Naval Durán, Concepción; Arbués Radigales, Elena Margarita
Editorial: Biblioteca Nueva
Localidad: Madrid
ISBN: 9 78-84-16 647-75-0
Depósito legal: M-15.651-2016
Página inicial-final: 219-246
Fecha de publicación: 2016
Resumen: El origen de esta práctica pedagógica ¿el aprendizaje-servicio-, en la segunda mitad del siglo XX, lo encontramos en Estados Unidos donde el afán por educar a las nuevas generaciones para vivir en democracia fue una constante durante el siglo pasado. Es así como fraguó la idea de Universidad ¿Higher Education en general- con una clara misión cívica y vocación de servicio público, de forma que las instituciones de educación superior permitan y sostengan una activa relación con la sociedad civil y una voluntad expresa de preparar a ciudadanos responsables para la vigorización y regeneración de la democracia (Santos Rego, 2013). Podemos decir que la tradición norteamericana de experiential learning se asienta, en parte, en el pragmatismo de William James (1842-1910), en un intento de reconciliar las dos grandes tendencias del momento: racionalismo y empirismo. Los textos de James destacan la inseparable relación existente entre pensamiento y acción. Para él, el conocimiento humano solo adquiere pleno sentido si se interpreta con vistas a la acción. Conocimiento, interés y acción son términos estrechamente ligados en la epistemología de James. Términos que conforman una visión del proceso cognoscitivo donde sensaciones y pensamiento se ensamblan para culminar en acciones eficaces y fecundas, de acuerdo con los intereses y necesidades del individuo. Siguiendo la tradición empirista considera la experiencia como origen y límite del conocimiento humano. Para James una idea o creenc