"Los escritores de moda no son siempre los más interesantes"
El escritor Luis Mateo Díez ha participado en un coloquio internacional sobre géneros narrativos en la Universidad de Navarra
"Los escritores que están de moda no son siempre los más interesantes. Y a la gente sólo le gustan por estar a la última. Un novelista joven de moda es como un producto de El Corte Inglés, jamás es literario". Así ha opinado en la Universidad de Navarra el escritor leonés Luis Mateo Díez, que ha participado en el coloquio internacional Géneros Narrativos, organizado por el departamento de Literatura Hispánica y Teoría de la Literatura.
"En este aspecto -ha continuado- hay que ser beligerante. El novelista de moda pretende halagar, agradar y casi siempre es cursi porque no hay mayor cursilería que el sexo, la droga y el rock and roll, que son lo que gusta, lo fácil".
Respecto a la situación actual de la novela, ha comentado que "no es su mejor momento, está muy a la baja. Se ha atado a la sociología, a contar las pequeñas cosas de cada día, en detrimento de la imaginación. Y en cuanto la novela pierde imaginación y gana en sociología, la batalla la ganan los medios de comunicación".
Y es que, para él, "la novela sólo es atractiva cuando tiene misterio. Hoy un novelista contemporáneo se pone de moda porque habla del rock y de la juventud que toma copas, y eso carece de interés".
Su última obra, "La ruina del cielo", ha sido considerada por algunos especialistas como la mejor novela escrita desde hace cincuenta años, desde "Los gozos y las sombras" de Gonzalo Torrente Ballester. Al respecto, Mateo Díez comenta: "¡Qué más quisiera yo! Me siento heredero de la tradición literaria en la que milito, y por eso agradezco el patrimonio de los que escribieron antes que yo porque sus obras me influyen para bien".
Crepúsculo de la cultura ruralEl leonés explica "La ruina del cielo" así: "Es una novela sobre Celama, un mundo mítico que yo me he creado. Presenta un mundo rural, simbólico, con el que pretendo contar el crepúsculo que sufren las culturas rurales. Parece que lo imaginario es lo único que sobrevive en el tiempo, que las novelas son el artefacto que derrota el tiempo".
"También hago una reflexión personal sobre la palabra, como elemento cotidiano de nuestras vidas. Tengo la sensación de haber vivido mi infancia en la Edad Media, y es porque la última parte del siglo XX ha sufrido un desarrollo tecnológico vertiginoso. Pero aún quedan algunas mentes asombradas ante este vendaval, y en esta contradicción hay materia novelesca. A veces escribo desde este punto de alguien que está agarrado a las realidades de la memoria".
Para abordar el tema del destino al que caminan de los géneros literarios, Mateo Díez alude a su obra: "Mis novelas se asemejan a cuentos, mis cuentos se han convertido en novelas, y yo soy ahora un absoluto mistificador. Tengo la sensación de que los géneros literarios estrictos dan pie a un uso híbrido que puede ser muy creativo. 'La ruina del cielo', sin ir más lejos, está compuesta de historias que parecen cuentos, de novelas, de ensayos, obras de teatro, poemas y una especie de híbrido global que hace que confluya hacia el género novelesco".
"A lo mejor sí que estamos en camino de que los géneros se entremezclen, pero depende de la libertad del creador. Y el creador del año 2000 no tiene que sentirse atado por nada".
Luis Mateo Díez (Villablino, León, 1942) obtuvo el Premio Nacional de Literatura y el premio de la Crítica por su novela "La fuente de la edad". También ha obtenido el Premio Café de Gijón de novela corta y el Ignacio Aldecoa de cuentos.
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