Skip to Content
Universidad de Navarra


"La Universidad ha sido mi vida en estos 39 años"


 

 
  Mª Ángeles Sánchez.  
  AUTOR: Manuel Castells

 

María Ángeles Sánchez Bellón (1948, Úbeda, Jaén) fue directora de Enfermería de la Clínica Universidad de Navarra entre 1980 y 2003. Más tarde, ocupó el cargo de supervisora del área de Selección y Formación, hasta 2008, y desde entonces fue directora del área de Selección. Ha sido presidenta del Grupo de Trabajo para Formación permanente de Supervisoras, así como vocal de la Comisión de Especialidades y vocal por Navarra de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería.

- ¿Cómo recuerda su llegada a la Universidad?

Estudié Enfermería en Madrid, en la Clínica de la Concepción, que entonces era una de las mejores escuelas de España. Vine a Pamplona porque, de siempre, me atrajo la Enfermería de Quirófano. Alguien me habló de la, entonces, Escuela de Enfermería de Navarra y de que en la Clínica se hacía un curso de formación post-básica en el área quirúrgica. Pedí trabajo y vine. Era octubre de 1974. Era totalmente novata: no conocía la Clínica. El quirófano estaba entonces en lo que ahora es la fase II. Todo estaba en obras, porque se estaban terminando los quirófanos de la fase III y se estaba trasladando todo allí.

La Enfermería de Quirófano me encantaba. Pero solo me dediqué cuatro años a ella: dos mientras hacía la especialidad; y otros dos, ya como profesional. No contaba con acabar en la Dirección de Enfermería tan pronto.  

Llegar a Pamplona supuso, indudablemente, un gran contraste, de entrada. Aunque como ya llevaba cuatro años viviendo en Madrid, no significó para mí tanto cambio como si hubiese venido directa de Andalucía.

- Seguro que serán muchos los momentos especiales, buenos y malos, de su experiencia en la universidad. No obstante, ¿cuál es para usted más significativo? ¿Cuál le ha conmovido más?

Han sido casi 39 años de trabajo y es difícil resumirlos. Los recuerdos más entrañables van ligados a las estancias en la Clínica del beato Álvaro del Portillo, al que tuve la suerte de atender como paciente y de acompañarle en sus visitas a los enfermos. Esto ha dejado una huella imborrable en mí, como persona y como profesional.

- Además de al beato Álvaro del Portillo también ha atendido al actual Gran Canciller. ¿Qué diría de cada uno?

Don Álvaro es una persona santa. Ya la Iglesia lo ha confirmado. Ha dejado en mi vida una huella importante, y ojalá pudiese hacer realidad en mi vida todas las virtudes que he visto reflejadas en la suya. Me gustaría que todo lo que he visto en él se hiciera vida en mi vida.

Del actual Gran Canciller podría decir lo mismo, lo que pasa que al vivir no se pueden decir todavía muchas cosas, pero creo que sigue los mismos pasos.

Mª Ángeles Sánchez hace balance de los años vividos en la Universidad y explica qué ha supuesto para ella recibir la Medalla de Oro. 
AUTOR: Raquel Arilla

- ¿Qué significa la Universidad de Navarra para usted?

La Universidad de Navarra ha sido mi vida en estos 39 años. Le debo todo: la formación que he recibido aquí, mi trabajo…

- Su etapa como directora de Enfermería  se caracterizó por un empeño en promover un cambio cualitativo de la Enfermería en la Clínica, que se concretó en un impulso en la formación. ¿Por qué? ¿Qué es lo que le causó mayor satisfacción en esa etapa?

Todo el equipo de dirección de Enfermería, con el que he trabajado a lo largo de estos años, vimos la necesidad de abordar un cambio cualitativo en la formación. No porque lo anterior no estuviera bien, sino porque la Enfermería, como es lógico, avanza y vimos necesario establecer una formación continuada en las supervisoras para facilitarles las habilidades  necesarias para gestionar con mayor eficacia las unidades de enfermería y hacerse cargo más directamente  de la atención y formación del personal a su cargo. En esa época se empezó a hablar de evaluación del desempeño; luego desarrollamos la evaluación por competencias.

Tratábamos de que la evaluación de competencias se viviera como una evaluación que no tuviera una connotación negativa, sino que fuera ligada a unos objetivos personalizados, que potenciara lo positivo de cada persona se desarrollasen sus habilidades y se le ayudara a superar sus carencias.

Creo que ha sido positivo para la Clínica porque ha incentivado mucho al personal. Creo que ha merecido la pena el esfuerzo.

- ¿Hay una forma de "ser enfermera" en la Universidad de Navarra?

Lo que distingue a la Enfermería de la Universidad de Navarra es que supone un plus de formación humana. Esto es algo que preocupa a la profesión. En los últimos congresos y reuniones científicas a los que asistí antes de jubilarme, oía hablar a colegas de la necesidad de mejorar la atención, de humanizar la enfermería... En este sentido, en la Facultad de Enfermería y en la Clínica se procura dar esa formación. No es algo sencillo: no está escrito en los libros, no hay un manual... Se intenta formar en el desarrollo de las cualidades humanas que conforman un conjunto de actitudes que forman el buen hacer de la Enfermería. Eso es lo que el paciente realmente echa en falta si no lo tiene. El paciente que viene a la Clínica sabe que va a tener un buen médico, una buena atención en cuanto a calidad científica se refiere... pero el plus que queremos dar es esa calidad humana en la atención. Cosas como la delicadeza, la amabilidad, la sonrisa, el estar en los detalles... Un conjunto de actitudes que conforman ese saber estar que distingue a la Enfermería de esta Universidad.

- Ha trabajado cerca de 40 años en la Clínica, en todo ese tiempo, ¿qué cambios ha visto?

La Clínica ha cambiado muchísimo. Ha mejorado en el trabajo asistencial, en el trabajo docente, en el trabajo de investigación... Y en la Enfermería, claro, hemos intentado ir mejorando, también, a la par de todos los avances que se han dado en la profesión.

- ¿Qué supone para usted recibir la Medalla de Oro?

Es un enorme privilegio que no merezco en absoluto. Creo que, en todo caso, lo que se merece esta medalla es el trabajo  realizado con todo el equipo de supervisoras, con todas las personas que han trabajado conmigo en la dirección de enfermería, con las enfermeras y auxiliares de la Clínica, en definitiva. Ha sido un trabajo hecho en conjunto.

Notice

The University of Navarra uses cookies to improve its services, generate statistical data and analyze the browsing habits of visitors to its website. This information may be shared with third parties as detailed in the Cookies Policy Statement. By clicking “I agree” or continuing to browse, you consent to the use of these cookies, while reserving the right to reverse the decision at will.

Agree