Lluis Llorens, 4º filosofía. Erasmus en Universita Cattolica Sacro Cuore (Milán, Italia)

“Viví con 50 chicos italianos de todas partes de Italia, yo era el único extranjero. Aprender la cultura y la lengua italiana fue lo que más me aportó la estancia en Milán. También la riqueza intelectual y sabiduría en general. Es una ciudad con una gran oferta cultural, todo gratis para los jóvenes. La barrera del idioma en mi caso no me impuso mucho porque ya lo llevaba aprendido.

Las clases eran un poco aburridas, al principio no entendía muy bien el idioma y como tenía muchas optativas no coincidía con grupos concretos, así que no hice muchos amigos en la facultad, pero si en la residencia. Lo que más eché en falta es un seguimiento por parte del profesor y la tutorización a los alumnos. Aquí es mucho más cercana y allí todo era un poco caos. Faltaba un gran ejercicio de gestión, muchas cosas por mejorar.

Hay cosas negativas. Por ejemplo, durante el día a día en España yo siento mi grupo de apoyo., y allí notaba una soledad más amplia. También fue un poco difícil amoldarme a otra cultura (por muy parecida que sea)

El erasmus no ha cambiado mi vida, me ha espabilado. Me ha dado unas herramientas porque es la primera vez que me desenvuelvo en un ámbito internacional yo solo. Recomiendo definitivamente que se vaya a todo el mundo que quiera y pueda ya que aporta una dimensión internacional que no puede faltar a un futuro profesional del siglo XXI”.