Pilar Lostao, Vicerrectora de Relaciones Internacionales. FOTO: Mauel Castells.

"Queremos que nuestros alumnos se desenvuelvan en un entorno multicultural"

Entre los objetivos del Vicerrectorado de Relaciones Internacionales está lograr un 25 por ciento de alumnos internacionales en 2016

Miguel Ángel Echávarri

Paseando por el campus, uno se encuentra con muchas caras conocidas pero también con otras que no lo son tanto. Se oyen diferentes idiomas y se respiran culturas variadas. En definitiva, los alumnos internacionales no pasan desapercibidos. Hay muchos factores que entran en juego para que puedan estudiar en Pamplona de los que se encarga el Vicerrectorado de Relaciones Internacionales. Por un lado, diseña la estrategia de internacionalización de toda la Universidad, que implica a todos los centros, profesores y personal de administración y servicios. Entre sus labores está representar a la Universidad en foros internacionales, sobre todo en aquellos que la acercan a otras universidades del mundo. Pero además, presta un servicio útil y práctico a todos esos alumnos que apuestan por la Universidad para cursar una parte de sus estudios. Pilar Lostao es la Vicerrectora. Catedrática de Fisiología, tiene ahora el encargo de que todos los alumnos extranjeros se sientan como en casa.

¿Qué hace el Vicerrectorado por los alumnos internacionales?

De entrada les orientamos sobre los tramites de extranjería que tienen que hacer, los programas de intercambio lingüístico disponibles o las actividades a lo largo del año que tienen como fin que el alumno internacional conozca su entorno y se integre. Por eso, dos veces al año organizamos jornadas de bienvenida específicas, una a finales de agosto y otra en enero. Ahí se les informa de muchos aspectos de funcionamiento de la Universidad, del país, y les acompañamos en visitas a la ciudad. También les implicamos en programas de voluntariado, como el borders down, que realizamos en colaboración con la Consejería de Educación y en el que algunos de nuestros alumnos van a dar charlas a colegios de la comarca de Pamplona.

¿Hay alguna diferencia entre los alumnos internacionales de grado y los que llegan a la Universidad en programas de intercambio?

Hay una distinción precisamente porque los alumnos de intercambio van a estar menos tiempo y pueden necesitar una ayuda más específica. Por eso cada alumno tiene un mentor que forma parte del Comité Internacional, que lo forman otros alumnos que se ponen a disposición de los estudiantes internacionales para ayudarles en lo que necesiten. Por su parte, los alumnos de grado, como tienen más tiempo de adaptación, siguen el ritmo de sus facultades y tienen un asesor, los coordinadores de curso… Aunque si lo necesitan, también pueden acudir a la Oficina de Relaciones Internacionales.

Un alumno internacional, ¿es solo el que viene a estudiar aquí o también es el alumno de la Universidad que se va a estudiar al extranjero?

En principio, un alumno internacional es solo el que viene a estudiar aquí. Ahora bien, nuestros alumnos son internacionales porque parte de la internacionalización de la Universidad es que nuestros estudiantes salgan, y que también salgan nuestros profesores y nuestro personal de administración y servicios. Porque los programas Erasmus también contemplan eso, aunque sean estancias cortas.

¿Qué supone para los alumnos nacionales que compartir clase con los internacionales?

El hecho de que los alumnos nacionales convivan con los internacionales les forma en globalización. Es abrirse a otras culturas, aprender de otras personas, y eso es un enriquecimiento muy grande. Nuestro objetivo es que en la Universidad nuestros alumnos nacionales adquieran un conocimiento que les permita desenvolverse en un entorno multicultural como en el que estamos. Por eso les animamos a que salgan. Porque el que ha estado en fuera, viene y comparte con sus compañeros de clase su experiencia y les contagia. La propia experiencia se transmite a los alumnos que pueden estar más rezagados que, al final, también se animan y prueban la experiencia de irse fuera.

La Universidad de Navarra es un centro relativamente joven. ¿Cómo ha conseguido hacerse un hueco entre las universidades del mundo?

Desde el principio nuestra Universidad nació con vocación de calidad, de excelencia, de hacer las cosas bien. Y fue muy internacional desde sus inicios, abierta a alumnos de todo el mundo. También nació para ser una universidad donde se hace mucha investigación, aunque sea un campo en el que nos queda mucho por recorrer. En números absolutos, si nos comparamos con otros centros, no tenemos ni la cuarta parte de alumnos, por lo que no podemos competir con las grandes universidades. Lo que si podemos es competir en números relativos, donde, por ejemplo, nuestra calidad de investigación es muy buena. No hay más que ver el número de tesis doctorales que se defienden cada año. Eso quiere decir que se hace mucha investigación, lo que también tiene una proyección internacional, porque implica que grupos de investigación de aquí trabajan de manera coordinada con grupos de otros países.

De cara al futuro, ¿hacia dónde se dirige la Universidad en lo relativo a la internacionalidad?

Nos queda mucho por recorrer todavía. El objetivo, a grandes rasgos, es llegar al 25 por ciento de alumnos internacionales de cara al curso 2016-2017. También queremos ofertar más asignaturas en inglés y conseguir mas titulaciones bilingües. Nos gustaría en un medio plazo, por lo menos, que los primeros cursos de algunos grados fueran en inglés para atraer a más alumnos internacionales y mejorar la formación de los estudiantes nacionales. La internacionalización es algo que ya ha calado en los servicios generales, en las juntas de cada centro, también en el profesorado. Pero aún así, tenemos que seguir trabajando.