XI Congreso Internacional - Historia de la Arquitectura Moderna Española

 

La tecnología en la arquitectura moderna (1925-1975): mito y realidad

La casa es una máquina para vivir

Son muchos los relatos de la génesis del Movimiento Moderno que establecen sus orígenes en la acción tecnológica y funcional de los ingenieros, estéticamente despreocupada; la tecnología aparece, a menudo, como argumento causal de las novedades en el diseño de sus espacios construidos. Esto ha solido llevar a ver el progreso estético de la modernidad como algo encontrado y subordinado, forzado por los nuevos materiales, a modo de resultado inevitable. 

Quizá valga la viceversa y quepa pensar que esos avances tecnológicos son justo una respuesta a las nuevas necesidades espaciales y funcionales. En todo caso, ellos han acompañado a todo lo largo del siglo XX a la caracterización estética, espacial y hasta funcional de la arquitectura.

Su evolución se sabe indisociable de las posibilidades deducibles de la aparición del hormigón armado y el pretensado, el acero y el aluminio, el vidrio laminado, la luz eléctrica, los elevadores, la climatización…; quizá la arquitectura moderna no se entienda, incluso, sino a la luz de las expectativas utópicas ligadas a ellas. 

Sea cual sea el papel que debamos reconocer a la industria en su definición, en fin, la arquitectura moderna no puede entenderse sin esos avances. Los espectaculares desarrollos de la arquitectura en materia de expresividad y lenguaje dependen de ellos, por mucho que no hayan alcanzado los fantasiosos resultados soñados por algunos en los felices años veinte.

La caducidad de las soluciones técnicas ha lastrado algunos de los logros plásticos de la arquitectura moderna. No pocos de sus frutos más vistosos se ven dañados en su reconocimiento y estima por los defectos derivados del recurso a avances audaces o poco maduros en su momento. Sin embargo, sin duda esto es más algo a comprender que algo a magnificar como parte del ‘debe’ de la arquitectura moderna. 

La consideración del papel jugado por la tecnología, entendida en sentido amplio, será el objeto de estudio del Congreso, que tendrá tres secciones:

1. La tecnología al servicio de la tectónica. Logros y tentativas

2. La estética tecnológica 

3. El mito de la técnica, ilusión y realidades

Contacto

Contacto:
Escuela de Arquitectura
31009 Pamplona
Lunes, de 12:00 a 14:00

+34 948 42 56 00 Ext. 802731
congresoetsaun@unav.es