Por una parte, los seis objetivos que se precisaron en la Declaración de Bolonia: a) adopción de un sistema de titulaciones fácilmente legible y comparable; b) adopción de un sistema basado, fundamentalmente, en dos ciclos principales: grado y posgrado; c) establecimiento de un sistema de créditos, como el sistema ECTS, como medio para promover la movilidad de los estudiantes; d) promoción de la movilidad y supresión de los obstáculos para el ejercicio libre de la misma por parte de estudiantes, profesores y personal administrativo; e) fomento de la cooperación Europea en garantía de calidad para el desarrollo de criterios y metodologías comparables; f) Promoción de la dimensión europea de la educación superior y en particular, el desarrollo curricular, la cooperación institucional, esquemas de movilidad y programas integrados de estudios, de formación y de investigación. |
Posteriormente, en el Comunicado de Praga se introdujeron algunas líneas adicionales: 1. El aprendizaje a lo largo de la vida como elemento esencial para alcanzar una mayor competitividad europea, para mejorar la cohesión social, la igualdad de oportunidades y la calidad de vida. 2. El papel activo de las universidades, de las instituciones de educación superior y de los estudiantes en el desarrollo del proceso de convergencia. 3. La promoción del atractivo del Espacio Europeo de Educación Superior mediante el desarrollo de sistemas de garantía de la calidad y de mecanismos de certificación y de acreditación. |