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Un homenaje póstumo rememora al profesor de fcom Gonzalo Redondo
“Supo transmitir, con la fuerza que da el propio ejemplo, su amor por la verdad”, destacó el rector Ángel J. Gómez-Montoro
unav,
5 de abril de 2008
Compañeros y discípulos del profesor Gonzalo Redondo se dieron cita en la Universidad de Navarra para recordar en un homenaje in memoriam al que fuera sacerdote, historiador, periodista y profesor en el campus de Pamplona durante más de 30 años.
El acto estuvo presidido por el rector de la Universidad de Navarra. Ángel J. Gómez-Montoro expresó “su agradecimiento a una figura cuya aportación, tanto en el ámbito docente como en el investigador, ha sido sin duda sobresaliente”. “Como es propio de los grandes profesores, fue un inconformista que sabía transmitir, con la fuerza que da el propio ejemplo, su amor por la verdad”, añadió.
Entre los ponentes se encontraba Antonio Fontán, ex presidente del Senado, quien destacó que “Gonzalo Redondo creó escuela entre sus alumnos y colaboradores”. “La historia que escribió en territorios tan vastos y en ocasiones polémicos y litigiosos es fiable y creíble. En ella se traslucen las convicciones religiosas, filosóficas, humanas e históricas del autor, que respetando a todos, no se esconde nunca, ni huye de su responsabilidad con la verdad”, afirmó el catedrático emérito de la Universidad Complutense.
Defensor de la libertad
José Luis Illanes, profesor emérito de la Universidad de Navarra y miembro de la Pontificia Academia de Teología, señaló que el homenajeado, “con su obra, con su ejemplo y con su persona, invita a todos a la empresa a la que dedicó parte importante de su existencia: dar vida a un historiar en el que la confrontación con el pasado contribuya a proyectar sobre el futuro esa valoración espiritual de lo humano y ese sentido de la libertad que son connaturales al hombre y al cristiano”.
Por su parte, Álvaro Ferrary, director del departamento de Historiade la Facultad de Filosofía y Letras, quiso subrayar que “Gonzalo Redondo fue durante toda su vida un defensor apasionado de la libertad personal”. Mientras que, Mercedes Montero, directora del departamento de Comunicación Pública de la Facultad de Comunicación, recordó cómo los alumnos rodeaban al profesor al final de cada clase porque “hablara de lo que hablara, sacudía con fuerza lo más hondo de la inteligencia y del corazón de sus estudiantes”.
Enrique Alcat, profesor del Máster en Comunicación Política y Corporativa, destacó que todas las clases de don Gonzalo “eran magistrales, por la sabiduría que tenía y compartía, y porque supo combinar el rigor académico, sus profundos conocimientos y su inteligencia con el sentido del humor y la ironía”. El consultor de Comunicación definió al historiador como “un hombre de carácter, de firmes convicciones y de un gran nivel intelectual que no dejó indiferente a nadie. En definitiva, un fuera de serie, un revolucionario, que nos inculcó el importante espíritu crítico que debe tener todo profesional de la comunicación más allá de las modas o de lo políticamente correcto”.
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