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Nuevas revelaciones sobre las primeras
pruebas públicas de radio en España
Ángel Faus, de la Universidad
de Navarra, aporta en su próximo libro novedades
sobre técnicas españolas entonces pioneras
unav,
20 de julio de 2007
Casi 90 años después de las primeras
pruebas públicas de emisiones de radio en España, Ángel
Faus aporta novedades de aquel momento histórico.
Este profesor honorario de la Facultad de Comunicación
de la Universidad de Navarra rescata el relato de Antonio
Castilla, pionero de aquellos hitos, y asegura que “pocas
emisoras españolas son hoy capaces de igualar
a aquellas primeras pruebas”. Estas aportaciones
se incluyen en el libro que Ángel Faus publicará próximamente
con el título Documentos para la Historia
de la Radio en España.
Además de la
novedad de las emisiones, el profesor Faus asegura que
Antonio Castilla “revolucionó la
radiodifusión europea con la introducción
de las válvulas De Forest, creó la emisora
EAJ-4 en Madrid (para la que él mismo construyó el
mejor emisor fabricado en este país) y se convirtió en
el mayor accionista de Unión Radio antes de 1936.
También fabricó los míticos receptores
de capillita -los Radio Castilla-, marca que ostentan
aún hoy muchos comercios del ramo”.
El profesor Ángel
Faus, que en 2005 aseguró con
documentos que el inventor de la radio es el español
Julio Cervera Baviera y no Marconi, considera que “Antonio
Castilla es, sin duda, el gran nombre de la radio española”.
El
especialista señala que hasta hoy se conocía
que Antonio Castilla realizó las pruebas de emisión
en Valencia, entre el Paraninfo de la Universidad Literaria
(calle de la Nave) y el Palacio de la Exposición,
cercano al Paseo de la Alameda y separados 3 kilómetros.
También es sabido que la prueba incluía
la transmisión de un concierto. Según la
documentación de Ángel Faus, “el
sonido radiofónico se transmitía desde
Castellón, a 63 kilómetros, distancia jamás
alcanzada por prueba alguna en España hasta entonces.
A esta señal se unía la generada en el
Palacio de la Exposición y ambas se escuchaban
en el Paraninfo universitario valenciano. Desde él
se emitía la señal al día siguiente”.
De
instrumento técnico a medio de comunicación
Con
tratarse de un gran avance para una prueba de 1920, Antonio
Castilla sorprendió aún más
al público que llenaba el Paraninfo, el Palacio
de la Exposición y los alrededores de ambos lugares. “A
las 17.30 horas del 22 de abril de ese año entraron
las señales procedentes de dos buques en navegación
por el Mediterráneo: el Jaime I y el Mallorca,
de la compañía La Isleña Marítima,
enviaron palabra, música y saludos a los oyentes
valencianos”.
En opinión de Ángel Faus, “ninguna
experiencia anterior había logrado algo semejante
ni dentro ni fuera de España. Antonio Castilla pretendió demostrar
que la técnica radiofónica permite estar
presente en distintos lugares a la vez. Al añadir
en el contenido mensajes hablados y musicales con procedencias
diversas, apuntó a la presencia de la técnica
en tantos lugares como sean necesarios para diseñar
un escenario informativo o de espectáculo. En el
desafío de Castilla subyace la transformación
del instrumento técnico en medio de comunicación”. |