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Álex Grijelmo: “En
el periodismo se está perdiendo la compasión”
El presidente de la agencia
EFE y dos periodistas de El País,
Francisco Peregil y Ana Alfageme, en la sesión
inaugural
markus
steen,
3 de mayo de 2007
Álex Grijelmo ha comenzado la ponencia “¿Cualquier
tiempo pasado fue mejor?” en el Palacio de
Congresos y Auditorio Baluarte de Pamplona, dando
testimonio de su experiencia –para él,
la mejor en su vida periodística- en el periodismo
de calle y ciudadano: “Por entonces, realizamos
un periodismo ‘de inmersión’,
aquél en el que el periodista se introduce
completamente en una realidad para contarla desde
dentro”.
Grijelmo ha defendido un periodismo
compasivo centrado en la historia de las personas
más desfavorecidas: “Hay
que contar lo que pasa desde el punto de vista de
las víctimas de la sociedad. El profesional
debe tener la capacidad para ponerse en la piel de
los derrotados y contar sus problemas y sus dramas
por ser diferentes o haber nacido en un entorno social
y económico desfavorable. Es algo que, desgraciadamente,
se está perdiendo en la actualidad”.
Su
antiguo compañero de redacción,
y actual reportero de la sección de Internacional
de El País, Francisco Peregil, ha defendido
el ejercicio de la profesión de a pie de calle,
al mismo tiempo que ha criticado la utilización
del ordenador para acceder a las fuentes de información: “Puedes
creer que internet, los blogs y el periodismo ciudadano
te dan acceso a cualquier tipo de información,
pero no es así. La experiencia que supone
el diálogo con las fuentes es sagrado e insustituible.
El periodista tiene que intentar llegar a cualquier
rincón y dar voz y palabra a quien no la tiene”.
La
actual redactora jefe de la sección madrileña
de El País, Ana Alfageme, ha relatado y mostrado
los reportajes de denuncia social que, junto a sus
dos compañeros, realizó en aquél
tiempo y que trataban temas de denuncia social como
la mendicidad, la minusvalía o la prostitución.
Por otra parte, Grijelmo ha comentado la ausencia en
los reportajes del recurso al diálogo, un elemento “muy
innovador, útil y que queda muy ágil”;
mientras que Alfageme ha criticado la obsesión
con el espacio y el tiempo en las redacciones, y
ha añadido que “una historia puede ser
excelente en 50 líneas”. |