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Figueres, Nogué, Barrera y Guillamet,
en la presentación. Foto: cedida.
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Nogué y Barrera
presentan su libro sobre La Vanguardia en la
Transición
Editado por Fragua,
La Vanguardia, del franquismo a la democracia
revela fuentes documentales hasta ahora inéditas
barcelona,
12 de junio de 2006
Anna Nogué, subdirectora de la Agencia Catalana
de Noticias, y Carlos
Barrera, profesor de la Facultad de Comunicación,
han presentado hoy en Barcelona el libro La Vanguardia,
del franquismo a la democracia, publicado por la
editorial Fragua. En el acto, celebrado en la FNAC del
Centro Comercial de L’Illa, intervinieron también
los profesores Jaume Guillamet (vicerrector de la Universidad
Pompeu Fabra), y Josep Maria Figueres (Universidad Autónoma
de Barcelona), que glosaron los aspectos más
relevantes de la nueva obra, y en especial el uso de
una fuente privilegiada para el conocimiento de la historia
del más importante diario catalán: el
archivo de Horacio Sáenz Guerrero, que fue su
director desde 1969 hasta 1982.
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Los autores comentaron
que la principal aportación del libro radica
en mostrar cómo se operaron los cambios desde
dentro del periódico y de la empresa para orientar
a ambos hacia los nuevos tiempos democráticos
que se abrían. Ello conllevó la existencia
de las naturales tensiones internas, reflejadas en la
correspondencia entre Sáenz Guerrero y los propietarios
Carlos Godó y su hijo Javier.
La creciente competencia
periodística en el mercado barcelonés
de prensa de la transición hizo mella en La
Vanguardia, que atravesó serias dificultades
aquellos años aunque sin abandonar nunca su liderazgo.
No fue la avanzadilla democrática entre la prensa
catalana del momento pero, fiel a su tradición,
se sumó a ella porque, como entonces escribió
su director, “difícilmente puede imaginarse
uno a La Vanguardia en pugna con la evolución
política de cada momento”.
Al día siguiente
La Vanguardia publicó una extensa noticia
acerca del nuevo libro, con una fotografía de
ambos autores y un resumen de la entrevista que el redactor
del diario mantuvo con ellos. En ella se desatacaba
el papel impulsor que tanto Sáenz Guerrero como
Javier Godó desempeñaron para modernizar
La Vanguardia ya incluso desde los últimos
años del franquismo. Quedó así
demostrada su capacidad de adaptación y de transformación
ante los nuevos escenarios de apertura política
primero y de reformas democráticas y autonómicas
después. |