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Nogué y
Barrera publican una historia de 'La Vanguardia' en
la transición
Han utilizado fuentes documentales
hasta ahora inéditas
fcom,
20 de mayo de 2006
Anna Nogué, subdirectora de la Agència
Catalana de Notícies y doctora en Comunicación
por la Universidad de Navarra, y Carlos
Barrera,
profesor de Historia del Periodismo Español
en la Facultad de Comunicación, acaban de
publicar un libro titulado: La Vanguardia, del
franquismo a la democracia (Fragua, 2006). En él
se narran los entresijos de la historia de dicho
diario en un período de especial interés:
los años del tardofranquismo y de la transición,
que coinciden básicamente con los de la dirección
de Horacio Sáenz Guerrero (1969-1982).
El
uso del archivo personal del que fue su director
permite a los autores efectuar un acercamiento privilegiado
a las claves de la transformación del diario
y arroja luces nuevas sobre su reconocida, y en ocasiones
controvertida, capacidad de adaptación a los
cambios políticos.
A tono con la evolución
de los tiempos, siempre de forma cautelosa y acompasada, La
Vanguardia se
fue incorporando primero al aperturismo de los últimos
años sesenta y primeros setenta, y luego
a las esperanzas de unas reformas en sentido democrático
y a favor de la nueva autonomía catalana.
Fiel a su tradición posibilista y progubernamental,
apoyó a los últimos gobiernos de
Franco y con igual decisión al nuevo rey
Juan Carlos, al gobierno Suárez, al principal
protagonista de la restauración de la Generalitat,
Josep Tarradellas, y a su sucesor Jordi Pujol,
democráticamente
elegido en las primeras elecciones autonómicas
de 1980. Los sucesos políticos del tardofranquismo
y de la transición obligaron a un replanteamiento
informativo, editorial y empresarial no exento
de algunos debates internos que tienen su reflejo
en la correspondencia entre Sáenz Guerrero
y Carlos y Javier Godó que el libro saca
por vez primera a la luz.
El poder de La Vanguardia incluyó además
la propiedad y la gestión de otros medios
como Diario de Barcelona y Tele/eXprés,
que no acabaron de cuajar. La creciente competencia
periodística en el mercado barcelonés
de prensa de la transición hizo mella en La
Vanguardia, que atravesó serias dificultades
aquellos años aunque sin abandonar nunca su
liderazgo. No fue la avanzadilla democrática
entre la prensa catalana del momento pero, fiel a
su tradición, se sumó a ella porque,
como entonces escribió su director, “difícilmente
puede imaginarse uno a La Vanguardia en
pugna con la evolución política de
cada momento”. Este principio fundacional explica
el giro democrático y catalanista que, de
forma prudente pero decidida experimentó en
apenas un par de años, es decir, entre la
muerte de Franco y la restauración de la Generalitat.
No obstante, la decisión de retirar el adjetivo “Española” de
su mancheta, impuesto desde la toma de Barcelona
en la guerra civil, no se llevó a cabo hasta
agosto de 1978.
La etapa de Sáenz Guerrero
llegó a
su fin el 1 de enero de 1983 cuando, poco después
de la victoria socialista en las elecciones de octubre
de 1982, la empresa decidió su sustitución
por Lluís Foix como nuevo director que debía
afrontar otras metas de modernización del
diario y del grupo en los años ochenta.
El
próximo 12 de junio, a las 19:30 horas,
tendrá lugar la presentación pública
del libro en Barcelona. El acto se celebrará en
la FNAC-L’Illa de Barcelona (Avenida Diagonal
549, Centro Comercial L’Illa). Participarán
como presentadores del libro los profesores Jaume Guillamet,
vicerrector de la Universitat Pompeu Fabra, y Josep
Maria Figueres, de la Universitat Autónoma de
Barcelona. |