El
Premio Brajnovic
Mercedes Montero
En 1995 la Facultad elaboró un
Plan Estratégico.
Nos planteamos dónde queríamos estar –diez
años después– en docencia, en investigación,
en impacto mediático... Fue Juan José García-Noblejas,
en sus aportaciones para el Plan, quien propuso el Premio
Brajnovic de la Comunicación, un galardón
para profesionales que unieran una trayectoria de prestigio
en los medios con un decidido compromiso moral y ético.
Se trataba de presentar modelos a nuestros alumnos y de
que las propuestas partieran de los antiguos. El nombre
de Don Luka, periodista, novelista, poeta, profesor, y
autor del primer manual de Deontología periodística
publicado en España, era una indicación del
tipo de gente que queríamos premiar.
La iniciativa
de Juan José fue acogida con entusiasmo
por los que entonces formábamos parte de la Junta
Directiva. También fue una grata sorpresa para la
familia Brajnovic. Decidimos ponerlo en marcha rápidamente
y lo anunciamos en la clausura de las Jornadas Internacionales
de la Comunicación de 1996, para celebrar la primera
edición un año después, al final del
mismo congreso en 1997. Con su ironía habitual,
Don Luka decía que era un premio destinado a morir,
porque enseguida se nos terminarían los candidatos.
Nos gusta darnos cuenta de que no ha sido así.
Teníamos prisa: se trataba
también de que
Don Luka –en cuyos ojos parecían reflejarse
las aguas azules de la bahía de Kotor-, en vida,
recibiera nuestro homenaje de agradecimiento; y él
estuvo con nosotros en la entrega de los cuatro primeros
premios: el escritor y periodista Miguel Delibes, quien
había dirigido El Norte de
Castilla; la expresidenta
de Nicaragua, Violeta Chamorro, que asumió la dirección
de La Prensa, tras el asesinato de su marido;
el productor cinematográfico y miembro de la Cámara
británica
de los Lores David Puttnam (¿quién podría
olvidar su Carros de fuego?); y Antonio Fontán,
fundador del Instituto de Periodismo, director del diario
Madrid –clausurado por el Gobierno español
en 1971–, posteriormente presidente del Senado (1977-1979)
y ministro de Administración Territorial (1979-1982),
y reconocido como uno de los "Héroes de la
Libertad de Prensa" por el IPI (Instituto Internacional
de Prensa).
En el año 2001 fueron galardonados
conjuntamente, y a título póstumo, el catalán
Miguel Gil, abogado y corresponsal de guerra, fallecido
con tan sólo 32 años en mayo de 2000 en Sierra
Leona (África), a manos de la guerrilla, y el periodista
croata Sinisa Glavasevic (2001), muerto en la batalla de
Vukovar. La Organización colombiana 'Medios para
la Paz' recibió el premio en 2002. José Javier
Uranga (Ollarra), tan vinculado desde sus comienzos a la
Facultad, director durante 30 años del Diario
de Navarra, y a quien la World Assocation of Newspapers ha
distinguido con la Pluma de Oro de la Libertad, fue el
galardonado en 2003. El productor de televisión
italiano Ettore Bernabei, que fue director general de la
RAI (Radio Televisión Italiana) recibió el
premio en 2004. Joaquín Navarro-Valls, doctor en
Medicina y periodista, portavoz de la Santa Sede, lo recibió en
2005. Y, en 2006, el premiado fue el polaco Krzysztof Zanussi,
director y productor de cine, también vinculado
al mundo académico.
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Mercedes Montero [mmontero@unav.es]
es directora del Departamento
de Comunicación Pública de la Universidad de Navarra. |
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Un
galardón para profesionales de prestigio con un decidido
compromiso moral y ético |
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En
la foto panorámica, aspecto del Aula Magna
durante la concesión del premio a José Javier
Uranga en 2003. Sobre estas líneas, el
premiado en 2005, Joaquín Navarro-Valls,
en rueda de Prensa ofrecida en la Facultad. |
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Una
imagen habitual: Don Luka, rodeado por una nube
de estudiantes que escuchan absortos sus palabras. |
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