El
diario oficial de los Juegos Olímpicos Barcelona'92
Miguel Ángel Jimeno
El diario oficial de los Juegos Olímpicos
de Barcelona nació en la Facultad. Se hizo por obra
y gracia de un acuerdo suscrito con IBM. La Facultad pudo
disfrutar durante unos cuantos años de la famosa
'Aula IBM', ubicada en la primera planta de la antigua
Biblioteca. A cambio, existía la posibilidad de
que IBM, patrocinadora del evento, abanderara el diario
oficial de los Juegos. Y así fue. El pistoletazo
de salida fue allá por octubre-noviembre de 1991.
El encargado de hacer el diseño, BEGA. Y la sede
donde se gestaron tantas cosas, el semisótano del
Edificio Central, donde está ahora el Legado Ortiz
Echagüe. Pero dejemos hablar a algunos —faltan
Eduardo Cruz, Roser de Manuel, Guillermo Nagore— de
los protagonistas, hoy profesionales hechos y derechos
y, en aquel momento, alumnos.
Anna Nogué ('92): “Ante
todo fue un privilegio. Una oportunidad única para
participar en un proyecto periodístico de envergadura
internacional y pionero en el multilingüismo. Quizá asustaba
a corto plazo, pero desde el primer momento estuve convencida
de que merecía la pena y de que, si no lo intentaba,
me arrepentiría. El equipo que aportó la
Universidad de Navarra fue estupendo”.
Juantxo Cruz
('93): “Éramos la envidia de
los compañeros de clase: los elegidos para la gloria
ateniense. Una anécdota fantástica: la última
semana en Barcelona, IBM nos invitó al super-barco-crucero
que había reservado en el puerto olímpico
para alojar a los huéspedes ilustres que ya no entraban
en los abarrotados hoteles del anillo. Nos informaron de
que el barco era la monda y, sobre todo, de que ¡tenía
piscina! Nosotros nos quedamos con el eco de la piscina
y, claro, nos presentamos allí en chancletas, bañador
y una camiseta amarilla con un logo de un oso que nos habían
regalado el día anterior en otro festejo de la candidatura
alemana para los Juegos Olímpicos de 2000. De foto.
La comida resultó ser una mega reunión ejecutiva:
todo el mundo de riguroso traje y corbata. Nos pusimos
en un rincón, pero con aquellas camisetas amarillas
no había forma de pasar inadvertidos. Nos escapamos
a cubierta y encontramos la famosa piscina de la cual dimos
buena cuenta, saltos olímpicos, volteretas estilo
Enola Gay y demás gracias. Los ejecutivos pasaban
por cubierta y no daban crédito. En el fondo, nos
envidiaban. Allí contactamos con la gente de Aldus,
que luego nos llevarían diez días a San Francisco
para rodar un anuncio, pero eso ya es otra preciosa historia.
Mil hurras por Maragall, Cobi, IBM España, Coca-Cola
y la Facultad de Comunicación”.
Fernando López Urdín
('92): “Una experiencia única
que se queda en la memoria para siempre. Fue un puente
entre dos mundos: el académico y el profesional.
Empezar un periódico desde cero y en un tiempo récord.
Sufrimos dificultades técnicas de todo tipo. Decenas
de horas sin salir de la Redacción… Pero
en la dificultad es donde más se aprende, y más
gracias al gran trabajo en equipo. Y todo en una Barcelona
en plena ebullición, viviendo un momento histórico
como participante de ese acontecimiento”.
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Miguel Ángel Jimeno [majimeno@unav.es]
es subdirector del
Departamento de Proyectos Periodísticos de la Universidad
de Navarra. |
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Un
gran proyecto hecho realidad por profesionales,
profesores y alumnos de la Facultad |
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Primer
ejemplar de Barcelona'92. |
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