El
Departamento
de Comunicación Pública
Mercedes Muñoz
Saldaña
Durante muchas décadas hemos
aprendido que cualquier presentación o explicación
sobre algo o alguien requiere un dónde, un cuándo,
un quién,
un qué, y un porqué: las tradicionales 5
W’s. Y, lo queramos o no, los que nos hemos formado
en estas aulas no nos podemos desprender de estas enseñanzas
históricas; por ello, aunque es cierto que la técnica
de “contar la historia” ha transformado –y
quizá mejorado– las tradicionales clases de redacción,
resulta difícil conocer bien cualquier realidad
sin responder a estos interrogantes, que me ayudarán
a presentar el Departamento
de Comunicación Pública de la Facultad.
La respuesta más sencilla resulta
obvia: en Pamplona desde hace 50 años. Treinta años
después,
en 1988, en unos despachos del antiguo edificio de Bibliotecas,
se alojó el Departamento de Comunicación
Pública tal y como lo conocemos en la actualidad,
bajo la dirección de Esteban López-Escobar,
a quien han sucedido José Javier Sánchez
Aranda, Alejandro Navas y Mercedes Montero.
José María Desantes, don Gonzalo Redondo,
Francisco Gómez Antón, Carlos Soria, Pedro
Lozano Bartolozzi, Manuel Martín Algarra, Carlos
Barrera, Ana Azurmendi, María José Canel,
María Teresa La Porte pertenecieron
o siguen perteneciendo al Departamento, del que han salido
otros muchos que hoy enseñan en otras universidades
o ejercen profesiones relacionadas con la comunicación.
No tengo espacio para citar a los jóvenes, que espero
sean mencionados cuando el Departamento cumpla cincuenta
años o la Facultad cien. Maite Martínez,
nuestra secretaria, de todos es sabido, ocupa un lugar
importante.
En la respuesta al Qué conviene detenerse un poco.
Corresponde al Departamento la docencia de las Historias,
las Teorías, las Deontologías, las Instituciones,
las Comunicaciones, la Opinión Pública, los
Derechos: asignaturas en ocasiones temidas, a veces suspendidas,
pero recordadas siempre como el núcleo de las carreras
de Comunicación. El Departamento es un lugar de
fundamentos, de principios, de objetivos; de razones.
Por
lo que se refiere a la investigación, se han
presentado muchas tesis desde 1986 en el programa de doctorado
que lleva su nombre. Desde lo local hasta lo global; de
la persuasión, pasando por la ficción, a
la información; desde la reflexión general
hasta el caso puntual; del personaje concreto hasta las
grandes instituciones; desde un programa o columnista de éxito
hasta los géneros comunicativos; de las coberturas
electorales a ‘El Señor de los Anillos’;
desde las cuestiones comunicativas de la vida cotidiana
hasta los grandes hitos de nuestra historia. Y decenas
de proyectos de investigación terminados y en proceso.
Y cientos de artículos y decenas de libros. Y sede
de nuevos, aunque ya consagrados Másters, como el de Comunicación
Política y Corporativa. De todos es sabido: un espacio
de libertad y de búsqueda de la verdad.
Y, cómo no, el Quién: junto a los profesores,
los estudiantes de todos los países, de grado y
de posgrado. Recurriendo a un camino que circula entre
las dos grandes teorías: que las grandes universidades
se construyen con brillantes profesores y que las grandes
universidades se forjan con buenos alumnos; quizá quepa
añadir que las grandes facultades se construyen
sobre sólidos departamentos.
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Mercedes Muñoz Saldaña [mms@unav.es]
es secretaria académica
del Departamento de Comunicación Pública de la Universidad
de Navarra. |
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El
DCP es un
lugar de fundamentos, de principios, de objetivos:
de razones |
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Aparte
de la Teoría de la Comunicación,
la Opinión Pública y la Comunicación
Política, el DCP ofrece materias de carácter
informativo –como Historia de la Comunicación,
Derecho de la Información y Ética
de la Comunicación– y otras de carácter
humanístico, sociológico y político,
como Historia Contemporánea, Sociología,
Instituciones Políticas o Relaciones Internacionales. |
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