| 7. Por fin, juntos
En mayo del 97 Philina regresó a Barcelona y, con ella, un sol naciente, una nueva alegría y nuevas ilusiones. Coincidió con que a Manolo se le abrió una nueva etapa profesional. El Grupo Novartis le encargó la puesta en marcha de Laboratorios Géminis, una empresa de medicamentos genéricos.
“Era un proyecto muy interesante –me contaba– y me empleé a fondo. Empezar de cero supuso planear el lanzamiento de los genéricos, de la imagen de la compañía, las campañas de publicidad, marketing directo y telemarketing, contratar gente…, durante este tiempo en Novartis seleccioné a cuatro alumnos de la Universidad de Navarra para trabajar en Géminis. Y dirigir vendedores. Mira, al final tenía cincuenta, y es muy enriquecedor conocerles, tratarles, compartir el gusto por vender, por cerrar una venta… Y las negociaciones con clientes clave, el asunto de las licencias, montar el club de fidelización, el diseño y lanzamiento de webGenéricos.com … O sea, muchas teclas”.
Me enseñó cajas de medicinas: “¿Ves? El nombre del medicamento en las seis caras; la dosis, clara; el cupón, fácilmente arrancable; cada genérico, de diclofenaco, de amoxicilina, de paracetamol, cada caja con su color; todo diseñado por nosotros. Con el envase del paracetamol hemos ganado el premio al mejor lanzamiento del año. Aplicas lo que sabes y haces las cosas lo mejor que puedes. Tuvimos cinco premios más. De cuarenta empresas, nos colocamos entre las cinco primeras. Y también fue una satisfacción pasar de ingresos 0 a 17 millones de euros. Hombre, no es tan satisfactorio como un descubrimiento científico, pero… unos buenos ingresos, y que aquello funcione y crezca bien es muy bueno para todos”.
Luego se ríe: “Ahora los economistas americanos han descubierto algo que ya sabía desde pequeño y que también oí en la Universidad de Navarra, que hacer las cosas bien es rentable. ‘Hacer el bien es negocio. Lo que sientas vergüenza en un negocio, no lo hagas’. Ahora resulta que se montan seminarios sobre la ética de los negocios, donde se habla de la ética como si fuera una técnica de gestión. Está de moda. Si no eres honrado, te cargas la empresa… ¡Vaya descubrimiento! ¡Ya lo sabíamos! En la Universidad de Navarra se ha enseñado desde siempre, por creencia, por convencimiento. Yo tengo la suerte de haber trabajado en dos empresas donde las cosas se hacen bien, como en la gran mayoría de ellas. Lo excepcional es lo otro…, pero ocurre. A la hora de buscar trabajo, hay que saber dónde te metes. Yo tuve otras ofertas…”.
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